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2ª Carta abierta al Alcalde de mi pueblo que quiere expropiar su almacén a mi tío Juan, por catorce mil doscientos siete euros
Almacén de Juan Hernández, en Ronda de ViriatoEstimado Sr. Alcalde:
Ahora sí, ahora ya procede que mi tío y yo le vayamos estimando un poco. Hemos de reconocer el esfuerzo que ha hecho, ¡que lo suyo le habrá costado!, para convencer a sus técnicos y al Sr. Promotor a que multiplicaran casi por cien la primera tentativa de robo. O sea, para que lo entiendan los bejaranos, han pasado de valorar una edificación de dos plantas con uso de almacén y una superficie construida de 246 m2, de una cantidad de 186’85 euros (treinta y una mil pesetas) a otra de 14.207’50 euros (dos millones trescientas sesenta cuatro mil pesetas). Qué hacemos, ¿nos reímos o nos ponemos a llorar? Ahora sí, ahora podemos ya parafrasear a Groucho Marx y decir que partiendo de la nada han llegado Vds. a las más altas cimas de la miseria.
Porque veamos, Sr.Alcalde, si mi tío paga religiosamente el IBI al Ayuntamiento y éste se basa en un valor catastral de la casa de 16.961 euros, ¿por qué la expropiación no alcanza ni siquiera ese valor? Si mi familia pagó los impuestos de sucesión de esta propiedad sobre un valor 127.043 euros, ¿por qué no aplicar dicha cifra? Si pagó en los años cincuenta, cincuenta mil pesetas, de las de entonces, y la inflación acumulada es del taitantos por ciento, ¿por qué una expropiación tan miserable?
No quiero comparar el apellido de mi tío, “Hernández y a mucha honra”, diría él, con ilustres apellidos bejaranos a los que sus técnicos les han aplicado –en la Aliseda, sin ir más lejos- tal baremo de coeficientes expropiatorios que así da gusto que le quiten a uno hasta el aliento. No, mi tío no quiere comparaciones, lo que él quiere es que no le expropien; como ya le dije en mi anterior carta, quizás mi tío lo entendería si fuera para el bien común pero no para que se beneficie algún particular, por muy socio y serrano de nueva generación que sea, que lo es, de ese nuestro Ayuntamiento.
Lo que no entiendo, Sr. Alcalde, son las valoraciones que hacen sus técnicos, aunque hayan hecho, como parece, un cursillo acelerado de tasaciones, porque éstas no dejan de parecer tasaciones al dictado o a la carta. ¿A qué o a quién responden? No puede ser que un día valoren por una cantidad y si no gusta el paquete de medición, pues, como decía Groucho, ahí tiene Vd. otro. Han de ser más técnicos y más serios, Sr. Alcalde, y no lo parecen en modo alguno; más bien incitan a pensar que persiguieran colmar espurios intereses.
Me parece muy bien que se planifique una zona y que se hagan los PERIS que se estimen convenientes; siempre, claro está, dentro de un Plan General que atienda a los intereses generales de los bejaranos y dentro de una buena gestión de los dineros que se le confían a un alcalde que, como dice mi tío, no son de él sino de todos, pero, ¿por qué se ha de meter el Ayuntamiento a expropiar en un tema particular, máxime cuando está por resolver un recurso contencioso ante la Administración de Justicia porque dos de las tres partes que tienen propiedades en el ámbito consideran que no se está cumpliendo la ley y que se están lesionando gravemente sus derechos? ¿No le parece que lo razonable, lo que un alcalde justo haría, sería esperar a que se pronuncie el Tribunal? Porque resulta que si ahora, con la colaboración necesaria del Ayuntamiento, se expropia para atender el interés acaparador de una de las partes, y se procede a demoler el almacén de mi tío y un jardín histórico de valor incalculable, y luego resulta que la Justicia dictamina que esa actuación es ilegal, quién va a pagar los platos ratos, quién y cómo se van a restituir el almacén y el jardín expropiados y arrasados?
Jardín histórico de la Solana, a expropiar y destruir en la misma operación
Que el interesado en ejecutar su proyecto lo haga en la parte que sea suya o si no, que negocie con los implicados. Supriman este PERI tan controvertido, ahora que tienen el PGOU en fase de correcciones, y dejen la finca del propietario voraz sola para que haga en ella lo que quiera o lo que Vds. le permitan, pero, por favor, basta ya de patentes de corso para machacar a los vecinos y a la gente menuda como mi tío; si el propietario voraz quiere más terreno que lo compre. Pero es más, Sr. Alcalde, con todo lo que hay que rehabilitar en Béjar, y con infraestructuras ya hechas, ¿a santo de qué ha de meterse el Ayuntamiento en gastar un dinero que no tiene para dar nuevos servicios y mantenimiento en una zona nueva? Digo yo que, al menos, se habrá Vd. curado en salud, y que será el Sr. Serrano el que pague todos estos estropicios. En el mejor de los casos, seguro que al ciudadano le costará su dinerito.
En fin, Sr. Alcalde, como Vd. bien sabe, vienen malos tiempos para seguir con el alocado endeudamiento de su Ayuntamiento y, por ende, de los bejaranos; ¡ya va siendo hora de poner coto al gasto por el gasto! No me gusta dar consejos pero, desde mi emigrante y catalán bejaranismo, le sugiero que retire Vd. el PERI, cambie Vd. en profundidad el PGOU, porque el que ha presentado no hay por donde cogerlo, hágase con los servicios de técnicos expertos e independientes, informe a sus ciudadanos y promueva de forma efectiva su participación en la cosa pública, céntrese en la rehabilitación y no endeude más a los bejaranos, que están con el agua al cuello. Y, por favor, no meta al Ayuntamiento, por hacerle el caldo gordo a montaraces empresarios, en berenjenales de los cuales puede salir bien escaldado, porque, al final, la factura la tendrá que pagar, como siempre, el pueblo de Béjar.
Entretanto, mi tío, que como le dije es muy sabio porque va para cien años y quiere morir con salud, no se ha enterado todavía de lo que se cuece en esta feria. No obstante, si el aniversario, Dios mediante, le llega, y si Vd. lo tiene a bien, recibirá complaciente su saludo porque no sabrá de la misa la mitad.
Respetuosamente
Avelino Hernández
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Sencillamente estupendo,humano,bien traido y argumentado.
Saludos a su centenario tio.
al final se acuñará un termino tal como "bejaranal" para referirse a berenjenal. tiempo al tiempo
R.
Estimado y respetado paisano Avelino:
Antes de nada quiero hacerte llegar mi solidaridad y mi más sincero apoyo frente a la indecorosa injusticia que estais padeciendo,y si he de serte sincero no puedo evitar decirte eso que tan poco agrada oir,eso de "date por jodido".Verás,si conocemos mínimamente los entresijos de los partidos políticos y sus métodos de de financiación,entonces estaremos en condiciones de decir que las actuaciones de ese personaje a quien te diriges citándole paradógicamente como "Sr.Alcalde",no son para nada discordantes con las de cualquier otro cacique elegido democráticamente.Y me atrevo a asegurar que esta tu segunda carta abierta al "innombrable" tendrá el mismo efecto que la primera.
De todas maneras,creo que la lastimosa situación de nuestra ciudad es de sobra conocida y no necesita de intérpretes.Aquí quien verdaderamente manda es el beneficiario de todas las manipulaciones y maniobras,el mismo que con los anteriores munícipes,el de los 2,5 millones regalados.Y se puede decir sin miedo a equivocarse que las decisiones importantes que afectan a los bejaranos se negocian fuera del ayuntamiento,concrétamente en el bar que existe calle Mayor arriba a la derecha.(¿no está usted de acuerdo,señor administrador de Béjar.biz?)
con dos cojones sr. Avelino.
Antonio G.
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